Cócteles de autor: experimenta un viaje sensorial en cada sorbo
ESTE NUEVO MENÚ supone un punto de inflexión creativo y de calidad para el proyecto. Fernández vuelve sobre sus orígenes, tanto personales como conceptuales: por un lado, los de su Cádiz natal, evocando la historia de Gadir, donde los fenicios expandieron el primer alfabeto y cuyo eco resuena en los símbolos con los que ahora ilustra los perfiles de sabor de cada cóctel. Por otro, los de su trayectoria en Momus, donde propuestas anteriores como Colores, Geometría o Growing ya nos invitaban a mirar el mundo con asombro, curiosidad y sin prejuicios, como si fuera la primera vez.
TODO ESTO TOMA FORMA en una carta que funciona como manifiesto poético: un objeto cuidado, casi de cuentacuentos, donde el diseño convive con la narrativa, y donde vuelve a resonar la figura del dios Momo —símbolo de la ironía y la crítica lúdica— que da nombre al bar. “Volvemos al origen no como arqueólogos, sino como alquimistas; no buscamos reliquias, sino semillas”
